Por Juan Lluís Ferrer
Las cifras de ocupación hotelera no sólo no han remontado en la segunda quincena de agosto, sino que se han hundido aún más y han dejado el promedio de todo el mes en un 83,2 por ciento, cifra que no se veía desde hace tres lustros. Además, las previsiones para septiembre son también nefastas, habida cuenta de la cancelación anticipada de enlaces aéreos con numerosas capitales europeas por parte de líneas como EasyJet. En cambio, la isla de Formentera ha seguido manteniendo índices de ocupación del 90 por ciento en agosto.
El pasado mes de agosto ha sido el peor para los empresarios hoteleros de la isla de Ibiza en los últimos quince años. Así lo ponen de manifiesto las estadísticas de la patronal del sector, que revelan que el promedio de ocupación hotelera de todo el mes fue del 83,2 por ciento, lo que representa que, en el mes más fuerte de toda la temporada, hubo un 16,8 por ciento de plazas que permanecieron vacías. Esto no sucedía, según la patronal, desde el verano de 1994.
Esta cifra supone un bajón considerable respecto a las registradas en el mismo mes del año anterior, cuando la ocupación se situó en el 90 por ciento, que a su vez fue ligeramente peor que la temporada anterior.
Este 7,5 por ciento de caída en la ocupación de las plazas de hoteles y apartamentos durante el mes de agosto se ha visto, además, acompañada por una importante bajada de precios, según confirmó el presidente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF), Juan José Riera, quien señaló que ha habido rebajas de entre el 10 y el 15 por ciento «sobre el precio contratado con el turoperador» al inicio de la temporada. Sin embargo, este porcentaje de descuento podría haber sido aún mayor en determinadas cadenas hoteleras, informan fuentes del sector.
Riera indicó que el comportamiento de los niveles de ocupación ha diferido mucho en función de la zona turística en que se trate –en los próximos días se darán a conocer los resultados por zonas–, aunque confirmó que el turismo británico y el familiar han sido dos de los sectores más perjudicados por la crisis actual. Santa Eulària y Sant Antoni son los dos municipios que más han notado las malas cifras hoteleras de este mes de agosto.
Además, la evolución dentro de esta mensualidad ha ido de mejor a peor. Si la primera quincena registró en la isla de Ibiza un 85 por ciento de ocupación, durante la segunda mitad cayó hasta un 81,4 por ciento, quedando finalmente en un promedio del 83,2 por ciento.
Muy distinta es la situación en la isla de Formentera, que está experimentando una temporada favorable, pese al contexto general de crisis en el sector. Las cifras de la FEHIF ponen de manifiesto que durante el mes de agosto de este año ha habido un 90 por ciento de camas ocupadas, que es prácticamente el mismo porcentaje registrado durante el mismo periodo de la temporada anterior.
El presidente de los hoteleros pitiusos afirmó sin embargo que no le consta la existencia de un número relevante de hoteles que estén cerrando de forma precipitada en los primeros días de septiembre, como, en cambio, sí sucede en la isla de Mallorca. Allí, los establecimientos que ya han cerrado se cuentan por docenas, según informaba ayer Diario de Mallorca.
En todo caso, «como las reservas se producen tan a útima hora, cuando los hoteles vean que ya no hay, cerrarán de golpe», señaló Riera, quien pronosticó que, suceda lo que suceda, «entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre la temporada ya quedará muerta».
La peor cifra en quince años
Es necesario remontarse a 1994 para encontrar cifras de ocupación hotelera tan malas como las actuales, que mantienen a los empresarios del sector hondamente preocupados.
Como ha venido siendo habitual durante todo el verano, Formentera ha presentado un comportamiento distinto al de Ibiza, con un 90% de ocupación.
Cortesía de Diario de Ibiza ![]()
Más información en www.diariodeibiza.es





